Preguntando por la felicidad

Una tarde un niño le pidió a su padre que le explicara que había hecho para llegar a ser feliz en la vida, ya que él quería hacer lo mismo. A lo que el padre respondió:

He querido y he sido amado. Pero también he sufrido.

He disfrutado pero también he padecido.

He soñado y me he tropezado.

He luchado y me he desesperado.

He mentido y he rectificado.

He sido engañado y he perdonado.

He reido y he llorado.

He añorado y me he sentido solo.

He tenido miedo y me he superado.

He recordado y también he olvidado.

He sentido la libertad para ser yo mismo, para creer en mí.

He hablado con mis penas, he convivido con mis pesares y aprendido con ellos.

He saboreado cada alegría como si fuera la primera.

Ante tal respuesta el niño le preguntó ¿y cómo teniendo una vida tan difícil has sido feliz papa? Y su padre le contestó: La vida no es difícil hijo mio, la vida es un camino incierto. No pasa nada si pensaste que una vida feliz, era una vida sin problemas, muchas personas lo piensan y gastan su energía buscando trucos o soluciones infalibles para evitarse sufrimientos. No pretendas vivir libre de preocupaciones, debes disfrutar cada pequeño gozo, cada bocanada de aire que te permita tu camino y afrontar con valentía las adversidades que te encuentres.

No pienses más y vive tu propio camino.

Redacción: http://www.ismaelmeleropsicologo.es

Fotografía: http://www.tamaraarranz.es

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Depresión post-vacacional

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No está considerada como depresión y es que realmente no lo es. En realidad no existe tal categoría diagnóstica, ni tal síndrome postvacacional. Es un simple cambio para afrontar. Es la propia vida. Es tener la suerte de trabajar. Es la suerte de vivir. Tenemos que dejar de “psiquiatrizar” la vida cotidiana y sus momentos complicados, buscando  nombres de enfermedades a cosas que no lo son.

Dicho esto, hablaré de esta situación postvacacional como un estado de apatía, desgana y falta de energía, que sufren muchas personas a la vuelta al trabajo tras las vacaciones, que tiene mucho de parecido con un estado depresivo.

Se puede considerar un problema adaptativo, donde mi mente y mi cuerpo no consiguen encajar un cambio tan brusco, pasando de los días de disfrute, libertad y relajación, a jornadas laborales exigentes e interminables.

Aquí vamos a hablar de POR QUÉ sucede esto, en vez de hablar sobre lo que es, ya que considero que todos lo hemos vivido de una forma u otra y sabemos de lo que hablamos. Debemos entender que la aparición de este estado “post-vacacional”, no es preocupante en si mismo. El problema está en lo intenso que sea y el tiempo que dure, no en experimentarlo simplemente. Hay que entenderlo como un periodo de adaptación costoso.
NO TE ASUSTES, NO DRAMATICES, NO SEAS RADICAL, ESCÚCHATE Y DALE A TU CUERPO EL TIEMPO QUE NECESITE para reencontrar su equilibrio. Vamos a comentar algunos aspectos interesantes relacionados con las vacaciones.
Efectos psicológicos que suceden durante vacaciones:

  • Soy libre y disfruto con ello, ya que es la naturaleza humana
  • Tengo tiempo para descansar y hacer las cosas que me gustan
  • Estoy con la gente que deseo, el tiempo que deseo
  • No estoy sujeto a tiempos ni condicionantes
  • Soy yo el que se gestiona todo el día
  • El ritmo de la vida lo marco yo
  • Disfruto de tiempo social y de ocio sin restricciones
  • Soy yo el protagonista de mi vida
  • Me pongo en contacto con mi persona interior y doy salida a mis necesidades

Efectos psicológicos cuando llega la vuelta al trabajo:

  • Según cada persona y cada entorno, habrá una reacción totalmente diferente. Pueden ser: Insatisfacción con la vida, cansancio extremo, apatía, irritabilidad, cambios de caracter, ansiedad, insomnio, falta de apetito, dolores intestinales, etc…
  • También hay personas que no experimentan ningún cambio y se adaptan desde el minuto uno
  • Después de leer las sensaciones que se generan en mi mundo interior durante las vacaciones, considera como algo normal la sensación de abatimiento que sientes al dejar atrás todo esto…

.Algunos consejos para superar mejor la vuelta al trabajo:

  • Es fundamental no evitar o querer escapar. Afróntalo con decisión. No hay que tenerle miedo.
  • Intenta escuchar tu cuerpo y tu mente para ayudarles a encajar mejor el cambio según sus necesidades.
  • Disfruta durante todo el año, aunque sea de los pequeños detalles, para que no todo sea aplicable en las vacaciones
  • Es un periodo donde empezamos a forzar los ritmos sueño y comida. Cuida tu alimentación, empieza a madrugar y duerme mas horas, unos días antes de la vuelta
  • No te sobrecargues de trabajo desde el principio. Reclama tus tiempos y ve poco a poco cogiendo el ritmo
  • Intercala actividades agradables durante la primera semana para hacer el cambio menos brusco
  • Tener una actitud positiva sobre lo que significa el trabajo dentro de mi vida te ayudará a encontrar sentido a ese esfuerzo

Algo que aprender de todo esto:

Debemos aprender mucho de ese tiempo de disfrute que son las vacaciones y aplicarlo durante todo el año para ser mas felices. Encuentra la respuesta en ti mismo y en tus necesidades para darles cabida en tu vida. Escúchate un poquito mas durante los 365 días… no solo durante 15 días al año.

Aprovecha este momento para replantearte si lo que haces en tu vida es placentero, ya que quizás esta depre post-vacacional sea un indicador de que debes cambiar algunas cosas en tu vida o tu vida por completo!!… Interesante reflexión…

 

Lo importante no es donde quiero llegar, ni lo que quiero conseguir, si al final de mi vida me doy cuenta que no he disfrutado durante el camino. Aprende a disfrutar de tu camino.

Gracias por leerme

Saludos!!

Redacción: www.ismaelmeleropsicologo.es

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Pues a partir del día uno voy a…

feliz 2016Piensa que puedes aprovechar la motivación con la que sueles afrontar un nuevo año.

Sácale partido a ese impulso optimista navideño y conviértelo en tu estilo de vida. Es posible disfrutar de ese impulso de superación todo el año sin que se desvanezca. ¿Por qué no?. Tu vida te lo agradecerá de alguna forma, no lo dudes.

En estas fechas me siento feliz, desenfadado, me veo con fuerzas de emprender nuevos proyectos… y esta situación me hace verme ¡¡capaz de cualquier cosa!!. Plantéate que si no consigues lo que necesitas, o lo que te propones durante el año, es simplemente porque te pones límites artificiales.

A partir del día uno voy a empezar a…voy a dejar de hacer…voy a proponerme….te aseguro que lo voy a conseguir…

Frases tan típicas como estas son ejemplos de motivación y espíritu de superación.

¿Y por qué no se mantiene el resto del año?. Por falta de disciplina, falta de autoconocimiento, falta de hábitos, falta de confianza, etc. Pon fin al diálogo interno negativista y confía más en tus posibilidades. Si no lo haces tú, ¿¿quién va a hacerlo??

Cuando te dices este tipo de cosas y realmente te crees capaz, es un punto de partida para tener en cuenta la fuerza que ejerce sobre nuestra mente la motivación. Es un trampolín para poder alcanzar tu potencial real, libre de tus complejos y ataduras ficticias. Es un ingrediente necesario para diseñar un proyecto propio de futuro, un proyecto no sugerido por nadie.

La vida te sonreirá si sonríes tú primero.

Gracias a todos por vuestras conversaciones tan sinceras, por confiar en mí y ayudarme a ser cada día mejor profesional.

¡¡Feliz año 2016!!

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Cuando mi mente me la juega…

cuando mi mente me la juega imagen

Eres pesimista, te derrumbas con facilidad, no eres capaz de tomar decisiones con confianza, te irritas a menudo, te exiges de una forma excesiva, te comparas siempre con los demás, tu autoestima es baja…
Si te sucede algo así y no sabes por qué, o si te gustaría que dejara de suceder para poder vivir más tranquilo, debes plantearte que esas conclusiones y sensaciones puede que estén siendo generadas por tu mente y no obligatoriamente tienen que ser verdad. Puede que sean tus procesos mentales los que te conducen a verte y evaluarte de una manera equivocada.
Me refiero a procesos psíquicos tales como estilos de razonamiento, aprendizajes cristalizados, habilidades personales y estilos de procesar la información que condicionan tu manera de analizarte, entender el mundo y por lo tanto de comportarte con él.

Es muy complicado realizar este análisis personal por uno mismo, pero en la terapia psicológica se puede trabajar y con muy buenos resultados. Te puede dar un punto de vista diferente sobre ti mismo. Si alcanzas este grado de  autoconocimiento, te proporcionará un mayor autocontrol. Sabrás los caminos que sigue tu cerebro en niveles casi inconscientes.

Aquí hablaremos de los procesos distorsionados y de las creencias irracionales que cuando están establecidas en nuestro funcionamiento mental, pueden jugar en nuestra contra, ya que pensamos que si están dentro de mi cerebro es porque son “veradades universales”. Vivo en base a ellas y no me planteo que pueden ser erróneas, ni que puedo cambiarlas.

La teoría del procesamiento A-B-C. Esta es una manera simple de interpretar como interaccionamos con el mundo:

A: percibo un estímulo de mi entorno (también puede ser un pensamiento)

B: lo analizo, interpreto y asimilo en base a mi estilo cognitivo (aquí es donde encontramos los procesos distorsionados)

C: las consecuencias que tiene sobre mi vida el análisis que hago de lo percibido.

Vamos a comentar los procesos que distorsionan la información que percibo. (Letra B del modelo A-B-C).

Distorsiones cognitivas: (B)

  1. Sobregeneralizar mis conclusiones
  2. Usar etiquetas negativas para todo
  3. Adivinar el futuro. Anticipar consecuencias sin datos a su favor
  4. Descalificar lo positivo. Incluso a lo bueno le saco el lado negativo
  5. Magnificar o minimizar lo que pasa en mi vida
  6. Razonamiento emocional. Como lo siento intensamente, pues debe ser así
  7. Personalizar. Creer que eres la causa de todas las cosas
  8. Sentimiento de estafa. No soy perfecto y la gente se va a dar cuenta
  9. Blanco o Negro. No hay grados intermedios al razonar

A continuación hablaremos sobre las creencias irracionales más comunes que están en la base de todo funcionamiento cognitivo y que están en consonancia con las distorsiones anteriores. Son valores y fundamentos muy importantes para la persona (como los cimientos de un edificio). Si por ejemplo los cimientos están mal, el edificio entero estará mal. Cuando no puedo satisfacerlas (y recuerda que son muy importantes) suelo atacarme a mi mismo y generar dudas sobre mi persona. Sigue leyendo

Una inteligencia diferente

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Ser inteligente es algo muy deseado en nuestra sociedad. Pero ¿qué significa ser inteligente?

En el mundo actual y sobre todo en la enseñanza establecida por el sistema educativo, estamos dando por hecho que la inteligencia es la buena capacidad para la lingüística, el conocimiento numérico y cultura general, que nos permita superar las asignaturas del colegio.

Aquí se propone que ser inteligente es mucho más que eso. No le estamos prestando el debido interés a áreas de la inteligencia mucho más valiosas que las prototípicas escolares. Áreas de autoconocimiento y desarrollo personal, que si son tenidas en cuenta y se potencian desde etapas infantiles, nos permitirán, además de ser adultos formados, ser adultos felices, capaces de gestionar nuestro mundo interior y por consiguiente ser capaces de relacionarnos mejor con el mundo exterior.

Tener un alto cociente intelectual es valioso, pero no será indispensable para obtener un buen trabajo, ser productivo o sentirme bien conmigo mismo.

Es fundamental saber que no existe un solo tipo de inteligencia. Lo esencial para el éxito personal es tener en cuenta variedades distintas de inteligencia. Por ejemplo la inteligencia académica (investigadores), inteligencia espacial (arquitectos), talento kinestesico (para la danza), inteligencia interpersonal (profesores), inteligencia  intrapersonal (psicólogos y pensadores) o la inteligencia emocional (personas maduras y equilibradas). Y sabiendo esto, piensa en cual destacas y trabaja para potenciarla. Estarás luchando por algo que te supondrá muy poco esfuerzo y te resultará muy gratificante.

Descuidamos en ayudar al niño a encontrar una parcela en la que sus facultades personales pueden aprovecharse plenamente, donde se sientan  preparados para emprenderse como personas equilibradas, con aspiraciones propias. Encasillamos a los niños en una educación estándar y cuadriculada. Una educación rígida, que no tiene en cuenta las inteligencias múltiples. Una formación, que si no eres capaz de superar, te dice que “No vales”. Pero… ¿Y el resto?, ¿mis inquietudes, mis pasiones o mis talentos no descubiertos?. ¿No se tienen en cuenta?

Aquí hablamos de la inteligencia emocional. Que según la RAE es la capacidad para percibir y controlar los propios sentimientos y saber interpretar los de los demás.

Esta inteligencia es muy compleja, pero si se educa y se domina, tendremos personas que gobiernan adecuadamente sus sentimientos, que saben interpretar y relacionarse efectivamente con los sentimientos de los demás, disfrutando de una situación ventajosa en todos los dominios de la vida. Personas que han desarrollado adecuadamente sus capacidades emocionales suelen sentirse más satisfechas, son más eficaces y más capaces de dominar los hábitos mentales que determinan su productividad.

Quienes por el contrario no pueden controlar su vida emocional se debaten en constantes luchas internas. Y resulta evidente que en estos casos, lo que entendemos como “inteligencia convencional”, dejará de tener el valor esperado, ya que tendremos buenas capacidades pero no podremos sacarles provecho.

Si esta tarea no se puede llevar a cabo desde el entorno académico, tendremos que prestarle atención desde casa, desde la educación familiar.

Y por supuesto no debemos centrarnos solo en los niños y adolescentes. Los adultos también pueden y deben trabajar los asuntos relacionados con el importantísimo mundo emocional y aspirar al enriquecimiento de su mundo interior.

Reflexiona sobre la importancia de encontrar la satisfacción interna que experimenta cualquiera de nosotros, cuando nuestra vida se halla en armonía con nuestros sentimientos y nos permite comportarnos como personas maduras y coherentes. Como personas inteligentes.

Conócete, quiérete y respétate.

¡¡Gracias por leerme!!

Redacción: http://www.ismaelmeleropsicologo.es

Fotografía: http://www.tamaraarranz.com

 

 

Vivir preocupado, vivir angustiado.

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Existe una manera de comportarse, de pensar y de interaccionar con el mundo, que por lo general resulta productiva, pero que a largo plazo puede ser muy dañina para uno mismo. Me refiero a vivir preocupado por todo, como estilo de vida.

Y no hablo de planificar o de organizarse de cara al día a día o la semana que viene. Se trata de una preocupación excesiva por cualquier cosa. Una sensación que nos ahoga y que no solemos ser conscientes que la tenemos, ya que es algo habitual en nosotros. Hablo de una persona que se ve tensa, agitada, angustiada, que parece no disfrutar de nada, incluso de las situaciones que deberían proporcionar placer. Una vida llena de DEBERIA… y de TENGO QUE…

Este patrón NO nos permite disfrutar el presente porque vivo anticipando el futuro. Nos incita a prevenir, para intentar no caer en errores del pasado. A protegerme. A darle mil vueltas a un comentario que he oído sobre mí. A no expresar mi opinión, por si piensan que no soy tan inteligente. A no disfrutar una reunión de amigos porque tengo que hacer algo después o pensar continuamente que no me siento bien conmigo mismo.

Para muchas personas esto es productivo, porque han asumido que en su vida deben ser pragmáticos, razonar todas y cada una de las posibilidades de algo, esconder la emociones para no mostrar debilidad, anticipar todo aquello negativo que puede venir para protegerse mejor, ir rápido para terminar antes.

Preocuparse proporciona CONTROL. Pero ¿a qué precio?.

Hasta este punto, para muchos no parece que esto sea un problema. Incluso si hablamos del rendimiento en el trabajo, puede ser algo muy positivo. Sin embargo, el estilo preocupativo puede apoderarse de la vida interior.

Es en ese momento, cuando hemos entrado en una espiral de tensión mental. Anticipamos tantas cosas que la mejor opción es no salir de casa. Ya nada me satisface. Ya no puedo saborear los pequeños momentos del día. He olvidado que el sentido de la vida está en disfrutar el camino, cada momento del camino y no en llegar angustiado a mi destino.

Detrás de este comportamiento evidentemente hay un origen, un motivo. Puede ser una insatisfacción con la vida, baja autoestima, timidez, miedos excesivos, ansiedad o estados depresivos.

Si tu estilo de vida se parece a éste; ¿Te merece la pena ese hipercontrol?, ¿lo consigues realmente?, ¿te permite disfrutar la vida, ser feliz y alcanzar tu paz interior?

El primer paso para el cambio, es el autoconocimiento.

¡¡Gracias por leerme!!

Redacción: www.ismaelmeleropsicologo.es

Problemas de pareja

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Este artículo pretende dar un nuevo punto de vista o una alternativa a las parejas que han perdido la ilusión, a las que la perdieron hace tiempo o simplemente a aquellas que desean enriquecerse y fortalecer sus puntos fuertes, para disfrutar las relaciones de pareja al máximo.

Vamos a ir al origen de las relaciones, para poder entender todo el proceso que voy a explicar.

Cuando inicias una andadura amorosa con la persona que te acompañará durante años, debes considerar que cada uno ya viene con una historia personal, con unos valores y una forma de ser en el mundo. No debes anular la otra biografía personal, ni intentar cambiarla. Esta situación de convivencia debe ser considerada como un “complemento” a nuestra persona, como algo que nos hace mejorar y no nos obliga a anular la persona que fuimos. Por lo tanto debes mantener tu identidad en el proceso.

Nace un proyecto común, que es una historia continuada que fabricáis día a día. En este camino no debe perderse por completo ninguna de las dos identidades anteriores. Para ello debo continuar con mis actividades de ocio, mis amistades y todo aquello que me permitía ser quien fui, que me aportaba felicidad, ya que de esta forma podré seguir siendo feliz al lado de esta nueva persona que aparece en mi vida, que te permite seguir siendo TÚ MISMO.

Una vez argumentada la importancia a nivel individual, vamos a mencionar aspectos relevantes de la vida en pareja. Estos son algunos componentes que si tienen en consideración, hacen fuerte una relación y ofrecen recursos ante las crisis que puedan aparecer. Sigue leyendo

¿Qué es un Trastorno de la Personalidad?

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Me gustaría comenzar con un ejemplo sobre este tema, que suele darse con bastante frecuencia. Imagina una persona que siente que su vida está totalmente descontrolada y se pregunta ¿Qué me pasa?, soy muy raro, debo tener algo grave, mi vida no tiene estabilidad, se que mi mente no funciona bien…

Es probable que esta persona se observe y analice su vida atendiendo a variables en las que se ve con mucho descontrol, con un comportamiento impulsivo, alejado de la normalidad. Con marcado temperamento, emociones muy variables, fácilmente irritable, que le lleva a pensar si puede tener, por ejemplo, un trastorno límite de la personalidad.

Es muy difícil que uno mismo, en una situación así, se proponga analizar su historia e interpretar como ha llegado hasta este punto de descontrol. Pero debemos tener en cuenta que el momento que vivimos tiene detrás un proceso, una lógica, con sus antecedentes y factores que predisponen al comportamiento actual. Sería mejor preguntarse, desde cuando me pasa esto, que me ha condicionado y cual fue el desencadenante.

¿Qué es la personalidad? Si observamos nuestro comportamiento y la manera de vivir en interacción con el mundo que me rodea, tendremos las claves para definirla. Es nuestra esencia como persona. Entendemos que dentro de esto van incluidos componentes de razonamiento, emocionales y de la percepción (alterada o no) del mundo y de mi yo.

¿Qué es un trastorno de la personalidad? Me gustaría hacer hincapié en que esto implica algo mucho más complejo que un simple comportamiento. Es un conjunto de conductas, percepciones, un estilo de vida y de interaccionar con mi entorno desordenadamente. Cuando existe esta mala gestión de la persona, supone un gran malestar y por supuesto se hace insoportable ya que se prolonga en el tiempo.

Existen criterios diagnósticos establecidos para saber si un comportamiento determinado supone un trastorno real y poder clasificarlo dentro de categorías. Describiré simplemente los tres grupos que existen:

Grupo A (raros y excéntricos): paranoides, esquizoides y esquizotípicos.
Grupo B (ansiosos y teatrales): antisocial, límite, histriónicos y narcisitas
Grupo C (temerosos y dependientes): obsesivo compulsivos, dependientes y evitativos.

NOTA: El Trastorno Bipolar es un término muy utilizado y conocido, pero no esta dentro de estas categorías. Es un trastorno del estado de ánimo y se compone de estados depresivos mantenidos en el tiempo donde aparecen intercalados episodios de “manía”, que son estados eufóricos donde aparecen comportamientos impulsivos y desajustados con una percepción anómala de la realidad.

Una vez que conocemos cuales son los tipos de trastornos, vamos a centrarnos en lo que a una persona le supone vivir de esta manera “desequilibrada” y no perderse por el camino.
Así realmente podremos saber que es un trastorno de la personalidad y diferenciarlo de lo que no lo es.

Puede que este “vivir” alterado tenga una predisposición biológica, pero también es posible que esté influido por unas creencias y un aprendizaje con una enorme carga familiar. Puede que haya un acontecimiento traumático o estresante, que en la mayoría de las ocasiones nos condiciona y conduce a actuar de una determinada manera, sin que nosotros tengamos conciencia de todo esto. Cada caso es totalmente diferente.

Podríamos generar un eterno debate en relación a donde poner el límite para determinar cuando estamos hablando de una persona con un comportamiento extravagante, ansioso, dependiente o desajustado y cuando estamos ante un trastorno evidente.
Asegurar que tengo un trastorno de personalidad sin tener formación en psicología o medicina, simplemente por mi propia observación o por información que encontrado por internet es algo muy común, pero de tremenda gravedad. Un trastorno de este tipo es algo muy serio, que implica un sufrimiento permanente y no debemos colocarnos esta “pesada etiqueta” ya que no nos hacemos ningún bien.

Me encuentro muchas personas que por el simple hecho de atravesar un mal momento en su vida o por darse cuenta de que durante un tiempo su comportamiento es desajustado, empiezan a pensar que tienen un trastorno de la personalidad o que deben de tener algo grave que nace desde muy dentro y que esto es lo que les impulsa a actuar de esa manera. Por supuesto esta situación es analizada como incontrolable, por el sufrimiento y desesperación que acompañan esta sensación. ¿Te sirve de algo estar así? NO. Entonces pide ayuda a un especialista, ya que puede ayudarte a “gestionarte” mejor.

El beneficio que nos aporta la ayuda psicológica en estos casos, es dar una lógica a nuestra situación, conocer nuestra historia de forma objetiva para comprender mi vida actual y manejarla. Sentir que hay un orden para empezar a tener control y poder organizar nuestro presente. Nos da la oportunidad de cambiar. El proceso que sigue no es fácil y requiere mucho esfuerzo, pero hemos pasado de ponernos un diagnóstico “inservible” a ponernos manos a la obra para cambiar, tener recursos y ser más felices.

¿Somos lo que hacemos o actuamos en base a lo que somos?

Muchas gracias por leerme

Fotografía: http://www.tamaraarranz.com

Redacción: http://www.ismaelmeleropsicologo.es

Tratamiento psicológico para la depresión

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Para poder explicar como es el tratamiento psicológico para estados de ánimo depresivos, primero hablaremos sobre que es una depresión y cómo una persona llega a este punto en su vida.

La depresión es un término utilizado en exceso y por supuesto mal empleado en muchos casos. No todos los momentos de “bajón” son depresiones y no todas las malas épocas que vivimos implican que estemos deprimidos. Me gustaría recalcar la seriedad y gravedad que implica etiquetar a alguien con esta categoría. Hay que ser cautos ya que se deben cumplir unos requisitos para considerar que existe un estado anímico de este tipo.

Tendremos en cuenta excepciones como los procesos de duelo por fallecimiento, sucesos traumáticos, rupturas de pareja y cambios bruscos en la vida, que generan estados de esta índole, pero que se entiende como una reacción justificada. En estas situaciones la idea de ayuda psicológica es diferente. Se trataría de un acompañamiento durante el proceso para poder gestionar ese padecimiento en la medida de lo posible. El ser humano debe pasar por el dolor que generan estos sucesos y canalizarlo para evitar que se exteriorice de formas inadecuadas. No debemos cortar el proceso, ni intentar engañarnos aunque sea un sufrimiento permanente.

No nos gusta sufrir, pero en ocasiones es inevitable.

Aclarado esto, vamos con las diferentes teorías para comprender cual es el origen de una depresión.

  • En la primera opción de la que hablaremos, se considera importante el momento en el que la vida personal tiene pocos reforzadores diarios (los reforzadores son cosas en mi día que me dan placer, me hacen sentir bien, me gusta hacer y me refuerzan). Esto significa que nuestro día a día es insípido, que no tenemos a nuestro alcance situaciones o elementos que nos hagan disfrutar y ser felices. Esto a su vez genera una valoración distorsionada de nuestra vida y nuestra persona como algo que no tiene sentido. En ocasiones esta falta de reforzadores es real, pero en otros casos es la propia persona la que no es capaz de percibirlos como oportunidades. Puede acompañar a esto falta en habilidades sociales, apatía como rasgo de personalidad, introversión, etc., que dificultan la tarea.
  • La indefensión aprendida: como dice la palabra he “aprendido” a base de experiencias negativas o percibidas como negativas, que es mejor no hacer nada ante los problemas, ante la misma vida. Termino estando “indefenso” hacia cualquier adversidad por pequeña que sea, ya que la persona percibe una falta absoluta de control sobre su vida. Se genera una frase como principio de vida: “Haga lo que haga, el resultado será siempre el mismo”. Siempre sucede algo malo y por lo tanto no tengo el control, llegando a la pérdida de interés por esforzarse, motivación e indiferencia por salir adelante. “Me rindo”.
  • Déficit en autoregulación: es como si el proceso de percibirse a uno mismo estuviese contaminado. Me autoobservo de manera distorsionada (he aprendido a pensar que todo lo hago mal). Hago una autoevaluación con una elevada exigencia personal (nunca alcanzo mis expectativas ya que son desmesuradas) y el resultado de compararme con los demás es siempre negativo. La conclusión que obtengo de este proceso me conduce a autocastigarme por ello (imagen negativa de uno mismo y seguridad de ser inferior  como castigo autoimpuesto). La carga emocional de vivir con esto es muy pesada y lo que nos demuestra, es que no nos conocemos realmente.
  • Errores en el razonamiento: Pienso y percibo el mundo de manera sesgada. La persona ha establecido un patrón de percibir/interaccionar con el mundo donde se ven pensamientos irracionales (debemos tener en consideración que hemos aprendido a percibir de esta manera). Por ejemplo: si razono todo “blanco o negro”, hago catástrofes de cosas pequeñas o si analizo que las cosas buenas que me pasan son fruto del azar o de los demás, seguramente estoy distorsionando la realidad y las consecuencias no son buenas para mí. Otro error común es seleccionar aquella información que me conviene para mantener mi forma de pensar (aunque me dañe), me responsabilizo en exceso con casi todo, adivino que el futuro me depara pocas cosas buenas, etc. Y lo que es evidente es que este estilo me lleva a sacar conclusiones distorsionadas sobre el mundo y sobre mi mismo, siendo imposible salir adelante.

Una vez descritos algunos de los procesos interiores que se generan en las personas con depresión, ya tenemos la oportunidad de conseguir el cambio que necesitamos, pero a nivel muy personalizado, utilizando las técnicas que sean convenientes para cada caso. Por ello sería un error explicar aquí un procedimiento estándar de terapia psicológica para tratar la depresión. A mi entender eso no existe. Cada análisis, tras la evaluación del caso, nos proporcionará el tratamiento que está indicado para la persona (atendiendo a los elementos desajustados encontrados, en base a las teorías anteriores).

El trabajo real o productivo está en adaptarse a las necesidades de la persona que sufre, para entenderla en su esencia única y ayudar a que esa comprensión nazca dentro de ella y consiga aceptarse tal cual es.

Debemos recalcar que cada persona tiene una historia diferente y que aquí se describen teorías generales, que sirven de guión para una mejor interpretación por parte del psicólogo. Nos permite analizar las características que nos hacen vulnerables a padecer estos estados de ánimo, que por paradójico que parezca son estas mismas características modificadas, las que nos van sacar de esta situación.

Ya hemos descrito el proceso de la terapia donde se explican estos procesos para que el cliente alcance un autoconocimiento objetivo, libre de distorsiones y le proporcione una forma más real y menos emocional de analizarse.

Un recurso muy importante que nos da este momento, es la posibilidad de aceptar como somos y como funcionamos en niveles cognitivos bastante desconocidos. Es el primer paso para cambiar aquello que llevamos mucho tiempo haciendo, que no sabíamos que lo hacíamos, pero que desde luego no nos viene nada bien.

Ahora ya estamos preparados para comenzar la terapia. Pero la terapia ya comenzó desde el momento que te das cuenta que algo no va bien en tu interior.

Quiérete y respétate.

Fotografía: http://www.blancadelacruz.com

Redacción: http://www.ismaelmeleropsicologo.es

Gracias por leerme

Terapia de grupo en la tercera edad

Viviendo las emociones con los mayores

Realizo estas sesiones todos los viernes y no me canso de escucharles. Es gratificante ver lo felices que son por el simple echo de recordar, de sentir, de vivir emociones ya muy apagadas en esta etapa. Es un momento dedicado a ellos, que les permite respetarse y sentirse importantes una vez mas en su vida.